De todas las grandes tragedias siempre surgen los GRANDES MILAGROS para que no perdamos la Esperanza.
La vida, aunque por momentos parezca frágil es eterna e indestructible.
Estos son momentos de reflexión e introspección. Demos a Japón el regalo de la compasión, compasión no es lástima.
La lástima dice: “pobrecito, estás perdido”; la compasión dice: “estoy contigo en este momento difícil. Puedes salir de esto, creo en ti. ¿Como puedo ayudarte a hacerlo lo más rápido y menos doloroso posible? Cuenta conmigo, recuéstate en mí en lo que recuperas tu fortaleza. Te ofrezco mi ayuda desinteresada con el mayor de los amores.”
Bendito seas Japón, creo en tu fortaleza.



Concuerdo absolutamente contigo, querida Selena…, a tal punto, que eso mismo acabo de volcar en esta poesía que recién subí a mi blog, y que te comparto:
AQUÍ TIENES MI HOMBRO…
Aquí tienes mi hombro, querido hermano:
¡vuelca sobre él tu angustia…, tu desazón…,
y el llanto desolado de ese pantano
en el que se está ahogando tu corazón!
Ya sé que ante una pena tan honda y grave,
-cuando tu vista fija se hunde en el suelo-,
las palabras, amigo -¡qué duda cabe!-,
no sirven ni siquiera como consuelo…
Y sé también que ahora sería muy burdo
pretender que en el medio de tu dolor,
comprendas lo que puede sonarte absurdo:
¡que hay detrás de las cosas un Plan Mayor…!
Por eso, cuando luego, pesadamente,
te duermas agotado sobre mis brazos,
le hablaré con dulzura a tu subconsciente,
para ver si recuerda los “grandes trazos”…
Y tal vez rememores, que “antes de entrar”,
esas almas valientes que ahora partieron,
ya habían dado su acuerdo -al encarnar-,
para servirle a Gaia como lo hicieron…
Porque nada es casual tras lo aparente,
y no existe el azar en el Gran Cuadro…,
y la muerte no es tal: es simplemente
el paso de “un recuadro” a “otro recuadro…”
Y son las almas de esos que hoy has perdido,
las que aquí nos brindaron su Santo Oficio,
¡que es por la Compasión que han inducido
que ha valido la pena su sacrificio!
Y es que ese sentimiento es tan potente…,
su acción es tan intensa y tan completa,
¡que abre los corazones de la gente,
y cambia la energía del planeta!
Y lleva a que “lo dual” se desmorone…,
y aunque al caer provoque gran destrozo,
permite finalmente que se asome
la Nueva Tierra desde el fondo del pozo…
¡Pero sé que es difícil que lo entiendas
cuando el dolor que aprieta es infinito
y el pesar cubre todo con su venda…!,
por eso, hermano mío, te repito:
¡Aquí tienes mi hombro…y el de tantos,
que en el mundo escoltamos tu vigilia…!,
para que sientas, -en medio de tu llanto-,
que no estás solo…: ¡somos tu familia!
Por otro lado, preciosa amiga, quiero felicitarte por tu hermosa página…, y agradecerte la forma tan dulce, suave y sin estridencias, en que vas esclareciendo las dudas de tus lectores…y los vas llevando hacia las respuestas en sí mismos…
¡Te celebro y te honro, compañera de viaje!
Un tierno abrazo:
Jorge
Hermoso, Jorge,
Muchas gracias por tu aportacion y tus palabras. Un abarazo para ti tambien.
Selena
Muy Bellas Palabras Para Japón.
Que así sea.
Pedro.
Nuestra amada madre Gaia esta de parto, ella se estremece y se retuerce en el dolor. Ese dolor bendito, que todas las parturientas sentimos, ese dolor que sabes que es el preludio de algo grandioso y que ha de venir algo que amaras por el resto de tus días.
Los tsunamis son el líquido amniótico que rodea la vida, mares bravos que nos sustentan.
Los terremotos sus contracciones de expulsión.
Los gobiernos de las naciones son como los fétidos meconios que amenazan la existencia de lo que ha de venir.
¡Ya se acerca el momento del alumbramiento! ALUMBRAMIENTO, curiosa palabra ¿verdad? Alumbrar es dar luz. Nosotros debemos ayudar en este alumbramiento a nuestra madre tierra uniendo a ella nuestra propia luz. Haciendo uso de nuestra nueva y más elevada conciencia podremos crear un mundo mucho más altruista, donde exista más cooperación, donde siempre haya paz no exista el hambre y tengamos salud por siempre.
PD: Se me acaba de venir a la mente y lo quería compartir. Mucho amor y luz para todos. Althea.